vuelve el módulo precariedad femenina y pds

Este tercer encuentro tendrá como propuesta trabajar acerca de los recursos y estrategias de resistencia a la precariedad femenina.

Invitamos a todos/as aquellas/os que estén participando y a aquellos/as que todavía no se acercaron, a participar de esta propuesta.

viernes 28/09/07 | 19.30hs | facultad de psicología unr (sede anexo) | ituzaingo y corrientes.

Una respuesta para “vuelve el módulo precariedad femenina y pds”

  1. andrea Dice:

    Feminidad y producción de subjetividad. La precariedad femenina. Prefiero enunciar la precariedad en lo femenino, para poner un corte entre uno y otra. Para la precariedad y lo femenino son líneas de naturaleza diferente, que convergen en algunos planos. Uno de ellos es el cuerpo de la mujer. Y qué cuerpo no es femenino. En tanto singularidad. La feminidad también es singularidad. Lo que hace la precariedad sobre ella es precisamente quitarle eso. Volverla una forma dura. La línea femenina es la línea abierta, con rulos. ¿No es acaso uno de las primeras formas de escritura? El cuerpo de la mujer aquel en el que esa línea sedimentaba, o sedimenta. La línea femenina que escribe el cuerpo de la mujer. La precariedad femenina remite a una imposibilidad de volver ese cuerpo propio. Llama a una expropiación del cuerpo. Aquello que se oía de lo público y lo privado. Efectivametne pareciera que el espacio público se apropia de los cuerpos de la mujer. Pero también lo hace de todo tipo de cuerpos. No hay una preeminencia o prevalencia de ese proceso por sobre el cuerpo de la mujer. No es distitnto que en otros cuerpos. Se confunden porque éste aparece como objeto de deseo. Cosificado. Estandarizado. Es la misma idea de cuerpo la que está sujetada y cosificada y estandarizada. Quizás el caso de la mujer es donde esto se vuelve más visible. Como esa línea veloz que al recorrer el plano le impone contornos, le da consistencia.
    Igual, no hay claridad aún. Sólo un montón de ideas entrelazadas. Lo femenino. Lo precario. El cuerpo de la mujer. Los cuerpos. Por ahora prefiero diferenciar, entablar unos límites. La precarización como un proceso o bien como detención del proceso. Yo lo veo más bien como proceso. Sin embargo en una escala planetaria, parece remitir al fin de algo, al agotamiento. En una escala de tipo social remite a la guerra, codicia, mutilación, miedo. Si la denuncia ya no es una forma elegida de participar, me queda un diagnóstico y la pregunta ¿sobre qué es posible intervenir? Entonces la escala vuelve al propio cuerpo, a lo femenino, a lo precario. Carrera con obstáculos. Esa precarización, de sentir una carrera, incluso. Precarización del tiempo. De la disposición de la propia vida. Precarización del pensamiento cuando está dicho lo que hay que hacer. Me pregunto cuándo el diagnóstico fue otro para el hombre. Hombre-especie precario en una naturaleza inteligente. La especie es masculina, sin dudas. La invitación a devenir mujer sigue sonando como una música maravillosa y lejana.

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